Nada como la grandiosidad y la extravagancia creativa pueden definir mejor el conjunto de los templos de Angkor, corazón, alma y orgullo de Camboya, que incluso lleva retratado en la bandera su mágico perfil. Y es que el mayor testimonio de la grandeza jemer, el epicentro de su civilización, es una espectacular simbiosis de espiritualidad, simbolismo ySigue leyendo «Angkor, los templos que encogen el alma»